Una Educación pública al servicio de la diversidad vocacional de los estudiantes:


Liceo Confederación Suiza - SANTIAGO - Región Metropolitana de Santiago



Nuestra constitución es el resultado de una construcción republicana de dos siglos, en la que, desde los reglamentos provisorios de 1811 y 1812, se reconoce el esfuerzo por integrar al poder legislativo, la representación de todos los espacios comprendidos dentro del territorio nacional.

 Mientras el articulo n°4 de la actual Constitución Política señala “Chile es una república democrática”, el n°5 reza que, el ejercicio de esta soberanía sólo “reconoce como limitación el respeto a los derechos esenciales que emanan de la naturaleza humana”, siendo deber del Estado a través de sus diversos estamentos, el garantizar el cumplimiento cabal de estos derechos constitucionales. En este mismo sentido el capítulo 3°, Art.n°19 de la constitución, señala que Chile “asegura a todas las personas la igualdad ante la ley” bajo el precepto ético de que “en Chile no hay personas ni grupos privilegiados”, así, ninguna ley o autoridad, podría definir o imponer una realidad arbitraria en el ejercicio de sus derechos, adjuntándose una larga lista en la que el derecho a la educación ocupa el lugar n°10, en cuyo primer párrafo leemos “La educación tiene por objeto el pleno desarrollo de la persona en las distintas etapas de su vida”, mientras que en el párrafo 5° señala “Corresponderá al Estado, así mismo, fomentar el desarrollo de la educación en todos sus niveles; estimular la investigación científica y tecnológica, la creación artística y la protección e incremento del patrimonio cultural de la nación”.

 Estos enunciados, absolutamente complementarios con la Declaración Universal de los DDHH y los derechos de primera y segunda generación, se entienden como parte de un derecho internacional del que Chile es fundante, y, por ende, debe esmerarse en cumplir, sobre todo en los  referentes a la educación. El articulo n° 26 de los DDHH señala ‘’Toda persona tiene derecho a la educación. La educación debe ser gratuita, al menos en lo concerniente a la instrucción elemental y fundamental. La instrucción elemental será obligatoria. La instrucción técnica y profesional habrá de ser generalizada; el acceso a los estudios superiores será igual para todos en función de los méritos respectivos. “en consonancia con este párrafo nuestra constitución política rechaza el lucro, razón por la cual esta práctica no solo es inconstitucional si que al mismo tiempo un delito.

Así, apelando al cumplimiento cabal de lo expresado en nuestra  Constitución y en la Declaración Universal de DDHH exponemos en nuestra moción los siguientes puntos:

-       Una reforma de la actual LGE a fin de restituirle, mediante Un Sistema Nacional de Educación, al Estado, la responsabilidad que pusiera en práctica a lo largo de ciento cuarenta años de vida republicana como creador de una educación de democrática , calidad, integral e inclusiva de toda nuestra diversidad social y que permanece abandonada a las fuerzas del mercado, con un Estado que asume un rol meramente subsidiario que hoy practica

-       Fomentar la proliferación de liceos de carácter técnico, politécnico, artísticos además de escuelas y liceos diferenciales, que atiendan a estudiantes discapacitados intelectualmente o con discapacidades inhabilitantes; o sordomudos, ciegos, y el talento de estudiantes superdotados. Para detectar las diferentes capacidades y habilidades de nuestros educandos, los establecimientos deberían contar en su planta profesional con, al menos, un psicólogo y un psicopedagogo por cada 150 alumnos. También seria básico el que se implementara de colegios industriales, escuelas técnicas y comerciales, además de escuelas diferenciales a todas las comunas del país, a fin de atender debidamente a las necesidades educativas especiales disminuyendo la presión hacia las universidades.

-       Reformar la J.E.C para que no frustre al educando, sino que complemente el plan común mediante talleres y que, de paso, le haga más pleno  en su vida estudiantil.  

 Si la educación es el “alma mater” de la nación, está no podría desarrollarse democrática, cultural, tecnológica ni artísticamente, si no habilita a los educandos para una participación social equitativa.

Nuestra moción está respaldada por la crisis moral que afecta a nuestra sociedad, el lucro en todos sus ámbitos, el desinterés por la política y los bajos puntajes en el Simce o la Psu, resultados de esta irresponsable política de un Estado Subsidiario, en vez de promotor de una educación de calidad.

 Este proyecto y todos nuestros esfuerzos, están dedicados a los miles de estudiantes chilenos que en un esfuerzo sobrehumano estudian en unas condiciones de desigualdad que deben superarse.